



Con la presencia de artistas como Henri Cartier-Bresson, Edward Weston y Paul Strand, así como el mexicano Manuel Álvarez Bravo, la década de 1930 en México fue una verdadera época de oro de la fotografía y un período seminal en la historia de esta disciplina. Dentro de la vanguardia, Agustín Jiménez se convirtió en figura central; sin embargo, su obra ha sido incomprensiblemente despreciada hasta nuestros días.